sábado, 7 de enero de 2012

Alcanar (Tarragona), Ermita del Remei

Antiguo pavimento de cerámica de aulejos en la ermita del Remei (Alcanar-Tarragona)
Època: Finales s. XVIII - inicios s. XIX
Autor: Joan Bru Plancha
Notícias históricas: Este pavimento representa la batalla naval de Lepanto (1571)
Joan Bru Plancha estudió en la Academia de San Carlos de Valencia. Se sabe que trabajó en las Reales Fábricas de aquella ciudad, fundadas en 1778 i convertides en Reales Fábricas el año 1797.



sábado, 31 de diciembre de 2011

Plaza La Mera de Vinaròs: San Antonio de Padua

Texto y fotos:
CARLOS CATALAN FONT
Vinaròs, noviembre de 2011

San Antonio de Padua, Forcall (Castellón)


VIDA DE SAN ANTONIO DE PADUA
San Antonio de Padua nació en Portugal, en 1195, falleció en Padua (Italia) en 1231. Se llamaba Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambió por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores. Sus padres, jóvenes miembros de la nobleza de Portugal, dejaron que los clérigos de la escuela catedralicia de Lisboa se encargaran de impartir los primeros conocimientos, pero cuando llegó a la edad de quince años, fue puesto al cuidado de los canónigos regulares de la abadía agustina de San Vicente en las afueras de Lisboa, cuyos monjes de la orden de San Agustín eran famosos por su dedicación a los estudios. Dos años después, Fernando obtuvo permiso para ser trasladado a la abadía de la Santa Cruz, en el priorato de Coímbra, por entonces capital de Portugal, para continuar sus estudios, a fin de evitar las distracciones que le causaban las constantes visitas de sus amistades y las pasiones sensuales. En el verano de 1220 cambió de Orden y se hizo fraile franciscano. En ese momento adoptó el nombre de Antonio en honor de san Antonio Abad a quien estaba dedicada la ermita franciscana en la que él residía. Inmediatamente después se le autorizó para embarcar hacia Marruecos a fin de predicar el Evangelio. De regreso a Europa, la nave en que se embarcó, empujada por fuertes vientos, se desvió y fue a parar a Messina, la capital de Sicilia. Aprovechando su estancia, viajó desde la isla a la ciudad de Asís, donde conoció a San Francisco.

Vinaròs, calle Socorro (casa particular). San Antonio de Padua. Finales siglo XIX

En 1221 comienza su carrera como predicador viajando por todo el norte de Italia y el sur de Francia contra las herejías. Su primer campo de acción apostólica fue la Romaña donde le tocó enfrentarse al catarismo (herejía Albigense) A mediados de 1222, ya con buena salud, predicó en la catedral de Forli. Hacia 1224 o 1225, sus superiores lo trasladaron al sur de Francia, donde los albigenses tenían más fuerza que en Italia. Su método para combatir la herejía consistió en llevar una vida ejemplar, en charlas con los no creyentes y en catequesis para fortalecer la fe de los cristianos. Prosiguió su enseñanza teológica en Montpellier (donde se formaban los franciscanos y dominicos que iban a predicar en la región) y Tolosa (ciudad con fuerte presencia albigense), además de ser guardián del convento de Le Puy-en-Velay (al oeste de Valence y Lyon) y, desde el capítulo de Arlés de 1225, custodio de Limoges.
A finales de 1225 participó en el sínodo de Bourges, que examinó la situación de la región. Antonio señaló a los prelados la necesidad de vivir sencillamente para dar ejemplo. El obispo de Bourges, Simón de Sully, respondió a sus palabras y aplicó en lo sucesivo la reforma de costumbres, ayudándose de franciscanos y dominicos para la evangelización de su diócesis. Por motivos de salud debió permanecer durante estancias largas en Padua (Italia), donde comenzó a escribir una serie de sermones, allí murió en 1231. Fue canonizado en 1232 y proclamado Doctor de la Iglesia en 1946. Su culto, muy popular, se generalizó a partir del siglo XV.

San Antonio de Padua, Plaza la Mera, Vinaròs

SAN ANTONIO DE PADUA EN VINARÒS
En la plaza de San Antonio también conocida como la Mera se sitúa el retablo de San Antonio de Padua. En junio de 1976, con motivo de la festividad de San Antonio, por iniciativa de las mayoralas de la plaza, se colocó el nuevo plafón cerámico en el lugar en el cual se encontraba el antiguo retablo. Aunque el primitivo representaba a San Antonio Abad y el actual al santo de Padua. El nuevo panel fue comprado al artesano ceramista de Onda, Sr. Salvador Vives. Es el retablo cerámico de mayor tamaño que posee Vinaròs, siendo su despiece de 8 x 6 = 48 azulejos. Iconografía: por lo general San Antonio es representado como un joven sin barba y de figura estilizada. Las pinturas más antiguas son más realistas, pero el barroco lo convierte en una figura feminoide. A partir del siglo XVII, se ha representado a San Antonio con el hábito más común de color marrón, con cordón de tres nudos a la derecha y el rosario a la izquierda. Siempre con el Niño Jesús en los brazos, ello se debe a un suceso que tuvo mucha difusión, se dice que un anfitrión del santo vio como el Niño Jesús visitaba a Antonio durante sus oraciones. En un momento dado, el amigo de Antonio se asomó por la ventana y vio al santo que contemplaba a un niño hermosísimo y resplandeciente que sostenía en sus brazos. En las representaciones más antiguas aparece San Antonio sin otro distintivo que un libro, símbolo de su sabiduría y enseñanza respecto a las Sagradas Escrituras, pero en la actualidad se le representa con un lirio en las manos, símbolo de pureza, en forma de una pequeña rama, nunca como una vara florecida, como en el caso de San José (sin embargo en el de Vinaròs sí que es una vara florida). En alguna ocasión también junto a una mula que, según la leyenda, se arrodilló ante el Santísimo Sacramento que mostraba el santo. San Antonio de Padua es el patrón de los pobres y de las mujeres casaderas para pedir un buen esposo, también se le invoca para encontrar los objetos perdidos.

martes, 27 de diciembre de 2011

Calle San Cristóbal, Vinaròs

Autor del texto y de las fotografías:
CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, 14 de agosto de 2011


 Cinctorres (Castellón), carrer de la Plaça, San Cristóbal

UN RETABLO DE SAN CRISTÓBAL EN VINARÒS
Sant Cristòfol: Santo venerado en Vinaròs desde principios del siglo XVI (es probable que incluso antes). Estaba considerado como el protector de la población frente a los invasores de aquella época, corsarios berberiscos o epidemias, incluso seres sobrenaturales como los demonios, y como tal figuraba sobre una puerta de entrada de la muralla medieval que circundaba la Villa. Se trataba del portal d’Amunt o de Dalt, situado en el extremo noroeste del recinto urbano, en la zona alta con salida hacia los campos, el cual estuvo custodiado desde tiempo inmemorial por la imagen de San Cristóbal. Tal como lo narra Borrás Jarque en su “Història de Vinaròs”: com a guardià de la Vila, junt amb una llàntia que cuidava d’encendre el mateix ministre encarregat de tocar a moro. I portal i torre van pendre el nom de Sant Cristófol.

Era un santo protector contra la muerte, contra la peste y enfermedades en general, junto a San Sebastián y San Roque, dos santos también con mucha devoción en Vinaròs. Además tenía otra función como patrón de los peregrinos y caminantes. San Cristóbal es posiblemente uno de los santos de más antiguo arraigo en la población vinarocense. En la primera iglesia gótica ya tenía dedicado un altar junto a los Santos Médicos. Hacia mitad del siglo XVII se construyó en la iglesia nueva otro altar dedicado al portador de Cristo, delante de la pila de agua bendita en el lateral izquierdo. El 17 de julio de 1715, el obispo de Tortosa concedía licencia para constituir la cofradía de San Cristóbal. A principios de 1716 se celebró la sesión fundacional de la nueva congregación.

La popularidad del santo fue creciendo hasta el punto que el año 1779, cuando se enlucieron las paredes exteriores de la iglesia, se decoró el lienzo del muro que da a la calle San Cristóbal con un dibujo gigante de la imagen del santo, antiguo protector de la ciudad por aquella parte de la muralla. También se le atribuyen numerosos milagros por su intercesión, así siguiendo la tradición, será San Cristóbal quien conseguirá que en 1810 un general francés de las tropas napoleónicas revoque la orden de degollar a todos los habitantes de Vinaròs, a causa de un incidente que tuvo lugar cuando los franceses entraron en la población.

 San Cristóbal, año 1880-1890, Vinaròs

DESCRIPCIÓN DEL PANEL
Se trata de un retablo cerámico de tipo devocional popular, representando a San Cristóbal, que se hallaba situado en una casa de la misma calle de Vinaròs. Época/cronología: último cuarto del siglo XIX (1880-1890). Fabricado en talleres de la ciudad de Valencia. Panel de despiece compuesto, dos azulejos cuadrados completos en medio y dos mitades a izquierda y derecha, ello posibilita que el rostro de los personajes principales quepa dibujado por entero sobre un azulejo central.

Medidas de los azulejos: 20 x 20 cm. y 20 x 10 cm. Dos azulejos enteros en el centro y dos mitades a cada lado. Dimensiones del panel: 40 x 40 cm. Técnica pictórica: óxidos sobre fondo estannífero liso y decoración con estarcido, raspados, esponja para carnaciones. Estampa enmarcada mediante un bocel, sombreado en su parte interior (el listón superior y el izquierdo) con marrón anaranjado y dos trazos rectilíneos hechos a regla, de negro manganeso, mientras que los otros dos lados (derecha y abajo), supuestamente receptores de la luz, mantienen un raspado de dos delgadas líneas blancas paralelas que sugieren el brillo del oro que supuestamente decoraría el marco de  madera recreado.

El tema principal: Este cuadro nos muestra la imagen de San Cristóbal como portador de Jesús Niño sobre sus espaldas. Representado mediante un paisaje con un horizonte de montañas lejanas de tono violáceo y un cielo difuminado de azul. En medio un caudaloso río y dos porciones de tierra (a derecha e izquierda del cuadro) cubiertas de arbolado. De pie aparece la imagen de San Cristóbal, con barba y cabello rizado, atravesando el río, con una pierna semi sumergida en el agua y la otra sobre la orilla, donde crece una palmera que Cristóbal abraza con su brazo derecho, mientras el izquierdo lo apoya en su cintura. Sobre su hombro izquierdo lleva al Niño-Dios sosteniendo con su mano la bola del mundo. Viste calzones de color verde arremangados y una túnica bermellón que le viste medio cuerpo. La cabeza de ambos personajes está rodeada de una aureola luminosa de color amarillo. En la zona boscosa de la izquierda surge la pequeña figura de un personaje encapuchado con hábito marrón y una linterna para iluminar el camino.


LA TRADICIÓN HISTÓRICA
Cristòfol de Licia (que trae a Cristo), es un santo cristiano, sobre el origen del cual las distintas tradiciones cristianas están en desacuerdo. A pesar de la veneración que tiene en toda la cristiandad y su popularidad, es un santo legendario, la existencia del cual es improbable. La tradición católica, lo describe como un gigante cananeo, que vivía solo en el bosque del borde del río y antes de su conversión al cristianismo ayudaba los viajeros a atravesar un peligroso vado, trasportándolos sobre sus hombros. La leyenda afirma que en una ocasión, ayudó a un niño a cruzar el río, sorprendido por el peso del pequeño, mayor a cada paso que hacía, el niño le dijo que era Jesús y traía sobre su espalda los pecados de todo el mundo.

El culto a Cristóbal de Licia es de origen oriental, llega a Occidente después del siglo V, pasando de Constantinopla a Sicilia (del siglo VI hay un monasterio con su nombre en Taormina) y de allí en Europa Occidental. San Cristóbal fue venerado como uno de los catorce Santos Auxiliadores, especialmente como protector contra la peste, esto hizo que, durante la Edad media, en muchas iglesias europeas se pintara un gran San Cristóbal sobre la fachada, para evitar el contagio. Durante la Edad media fue uno de los santos más venerados, tanto en oriente como en occidente.

Por haber llevado al Niño Jesús sobre sus hombros, figura como santo patrón de los conductores. Hasta su supresión, san Cristóbal era patrón de los viajeros, los automovilistas y conductores, los barqueros, los caminantes, también contra las tormentas y la piedra y los afectados de dolor de muelas. Posición actual de la Iglesia: En febrero de 1969, Pablo VI ordenó revisar el calendario litúrgico para suprimir las festividades de los santos de cuya existencia no hubiera pruebas. Junto con Sant Jordi y otros, se dictaminó la eliminación de san Cristóbal del santoral.


Forcall (Castellón), San Cristóbal

SAN CRISTÓBAL
San Cristóbal es el popular patrón de los viajeros y automovilistas. Dice la leyenda que era un gigantón que podía verse con su barba y su cayado en todas las puertas de las ciudades: era creencia común que bastaba mirar su imagen para que el viajero se viese libre de todo peligro durante aquel día. Sobre su origen las distintas tradiciones cristianas están en desacuerdo. Se lo describe como un gigante cananeo, que tras su conversión al cristianismo ayudaba a los viajeros a atravesar un peligroso vado llevándolos sobre sus hombros. La leyenda afirma que en una ocasión, ayudó al niño Jesús a cruzar el río; sorprendido por el peso del infante, éste le explicó que se debía a que llevaba sobre su espalda los pecados del mundo, tras lo cual bautizó al gigante y le encomendó la prédica. El nombre de Cristóbal (del griego que significa “portador de Cristo”) le vendría de esta hazaña. Por aquel entonces salió un edicto de persecución del emperador Decio, mandando que fuesen ofrecidos sacrificios a los dioses paganos y amenazando con las más graves penas a cuantos se resistiesen a ofrecerlos. Dagón, prefecto de la Licia, detuvo a Cristóbal y fue sometido a martirio.

Plaza Jovellar, también plaza el Salvador, de Vinaròs


Vinaròs, retablo del Salvador, plaza Jovellar nº 8

EL SANTISIMO SALVADOR:
Situado en la Plaza del General Jovellar nº 8, denominada también plaza del Salvador en el siglo XIX. En el lugar que ocupa esta casa se encontraba el antiguo local del Gremio de Labradores a mediados del siglo XIX, y posteriormente se ubicó la Imprenta Ripoll hasta su cierre.
En 1594, año en que se bendijo el actual templo Arciprestal, el gremio de La­bradores, erigió de nuevo en el mismo, la antigua Cofradía denominada del Santísimo Salvador.
Años más tarde se unieron las cofradías del Santísimo Salvador y de san Antonio Abad (fundada ésta en la ermita de Ntra. Señora de la Misericordia) y la de los santos de la Piedra, santos Abdón y Senén.

Este retablo lo forma un panel cerámico de 5 x 1/2, 3, 1/2  (25 azulejos) que ocupa un nicho rectangular de escasa profundidad, dando lugar a una capilla rectangular vertical con despiece impar y desigual.
Representa la imagen de Cristo Salvador, con barba y cabello largo que le cae sobre los hombros. Viste túnica blanca y azul con adornos dorados y una capa de color rojo. Va descalzo. Detrás de su cabeza surge una corona de haces cruciformes. Policromía del fondo del cuadro verdoso.
Hace un gesto con la mano derecha alzada en acción de bendecir con el dedo índice y corazón, mientras que en su mano izquierda lleva la esfera terrestre con una cruz encima. La figura del Salvador descansa sobre una peana con talla de querubines. En la parte superior del cuadro sendos rostros de ángeles rodean a Cristo.
En el pie del retablo figura la inscripción “El Santísimo Salvador”, y junto a ella “1939 - Año de la Victoria”. El panel se rodea con un fino marco ornamental  a modo de cenefa con ovas de doble filete blancas y azules. (1/4 de loseta). Muy buen estado de conservación.




Autor: CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, septiembre 2011

Rosell (Castellón), carre Carme



Rossell, calle del Carmen, CJA Alcora, 1930c

Calle del Ángel, Vinaròs

Autor del texto y fotos:
CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, a 8 de noviembre de 2011


Retablo cerámico del Ángel de la Guarda, en la calle del Ángel en Vinaròs.


CALLE DEL ÁNGEL DE VINARÒS
En la calle del Ángel de Vinaròs, sobre la fachada de una vivienda, se encuentra el panel devocional representando a “El Santo Ángel de la Guarda” en un retablo compuesto por tres azulejos completos de 20 x 20 cm. y seis medios azulejos de 20 x 10 cm. El tratamiento del dibujo es muy infantil, con el Ángel de la Guarda que protege de una caída mortal a una niña pequeña de condición humilde (va descalza y viste prendas sencillas), la cual está recogiendo flores muy cerca de un precipicio. Por el tipo de escena y dibujo se le puede asignar una cronología aproximada a la primera mitad del siglo XX, y posiblemente haya sido fabricado en los hornos de la ciudad de Onda.
En esta calle se ubica la casa de Wenceslao Ayguals de Izco. Los Ayguals llegaron a Vinaròs sobre 1780 y vivieron aquí hasta 1809 en que la familia se traslada a Reus, volviendo en 1819, una vez concluida la Guerra del Francés, y permanecen hasta 1840. La casa tiene fachada con tres puertas y sus portaladas son de sillería con tres balcones. En los bajos hay habitación para el aparcero y caballerías, bodega para el vino y almacén para granos; y en medio de la entrada una espaciosa y ancha escalera de doble sentido. El primer piso tiene tres salones con su cocina, comedor y escritorio, y en el segundo piso otras tantas estancias. Actualmente en estado de abandono.

Forcall, El Santo Ángel Patrón de España. Década de los años 1940-50, Realizado por el pintor Almela

EL ÁNGEL CUSTODIO
La palabra ángel significa “enviado”, sería el mensajero de Dios. En toda la Biblia encontramos repetidamente que cada alma tiene asignada su ángel guardián, también se menciona la idea de algunos ángeles que tienen a su cargo pueblos específicos. La Biblia no sólo representa a los ángeles como nuestros guardianes, sino también como nuestros intercesores, por ello el culto católico a los ángeles posee un fundamento escriturístico. Esta creencia en los ángeles guardianes persiste pero con menos fuerza en la noción árabe de los Genii o Jinni.
La fiesta de los ángeles Custodios tiene una existencia secular, pues ya en el siglo V se celebraba en España y en Francia como una fiesta popular, no oficial. Suprimida por el papa Pío V (1566-1572), fue restablecida por un decreto de Paulo V el año 1608. Más tarde, el papa Clemente X (1670-1676) sería quien la introdujo definitivamente en la liturgia de toda la Iglesia.
Durante la Baja Edad Media se consolida la idea del ángel asumiendo la función de auxiliador como Custodio de ciudades y Protector de las personas. Pero será durante los primeros años del siglo XV cuando arraigará firmemente el culto al ángel Custodio o de la Guarda por todos los reinos de la Corona de Aragón.
Será en Valencia donde la figura del Ángel Custodio gozará de más predicamento, otorgándole un gran valor emblemático desde que los Jurados proclamaran su fiesta en 1446, como protector y vigilante de la Ciudad y del Reino. Tanto es así que su efigie está presente desde antiguo en los blasones de la Generalitat Valenciana, junto a San Jorge y la Virgen María. La efigie del Ángel Custodio en el escudo de la ciudad corresponde al brazo civil o ciudadano, se halla junto a San Jorge que representa al brazo militar, y la Virgen que simboliza al brazo eclesiástico.
En Forcall se encuentra un gran retablo cerámico (despiece: 8 x 5 azulejos de 20 x 20 cm.) con la imagen del Santo Ángel Patrón de España, en la que puede verse en gran tamaño al Ángel de la Guarda, con diadema y espada, sentado sobre el mapa de la Península en el que se distingue la antigua división provincial. En la parte superior del panel y en tamaño más pequeño, hay unas nubes y unos querubines que rodean a un Sagrado Corazón con el lema “En España Reinaré” y más hacia el centro de la composición se halla la imagen de la Inmaculada. Este plafón se encuentra adosado sobre una fachada de una casa de las afueras que cierra el casco urbano, junto a la cual pasa la carretera general que va a Morella.

Traiguera, Ángel protector de la Vila. Església Santuari Font de la Salut (pintures del s.XIX)

Valencia, Gozos al Ángel Custodio


domingo, 25 de diciembre de 2011

Sant Jordi, retablo de la Virgen de los Dolores.



Sant Jordi (Castellón), casa de la capelleta, retablo de cerámica de finales siglo XIX o principios del XX, adosado sobre una capilla de piedra que lleva esculpido el año 1725 y el nombre de Raval dels Estellers.