sábado, 19 de noviembre de 2011

Calle Ntra. Sra. del Socorro (Vinaròs)

Autor del texto y fotos:
CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, a 19 de octubre de 2011

Retablo devocional que estaba en la calle Mare de Déu del Socors nº 44 de Vinaròs, donde actualmente se encuentra la hornacina con una imagen de bulto redondo de la Virgen de Socorro que lo sustituye.


ANTIGUO RETABLO DEVOCIONAL DEL CARRER SOCORS.
En Vinaròs el arrabal de Socós o del Socorro fue surgiendo desde aproximadamente el año 1550 en la parte de extramuros -orientada al Sur- del recinto amurallado de la población. En 1560 era ya conocido como “Arrabal del Socós i Forn de Fora”, pues durante la segunda mitad del siglo XVI en la Villa existían tres hornos de cocer pan que eran de propiedad municipal, a saber: el horno de L’Alfac (en la calle San Juan), el de la plaza de la iglesia establecido el año 1513 en la calle de la Cordera (calle San Roque) y el “Forn de Fora” que sería el primero que se instaló extramuros en el arrabal del Socors. (Más tarde se abrirían otros hornos de propiedad privada). Al desaparecer las murallas medievales, a mediados del siglo XVIII, aquel arrabal fue tomando la morfología de la actual calle, con grandes casas solariegas correspondientes a una burguesía terrateniente y comercial.

Este retablo de azulejos de la calle Socorro de Vinaròs (hoy en colección privada) se encontraba situado sobre la fachada de la casa nº 44. El viejo inmueble se derribó y en el solar se levantó otro de nueva construcción, donde los propietarios pusieron una hornacina con una pequeña imagen de bulto redondo de la Virgen del Socorro. La tradición de esta capilla refleja una de las devociones más difundidas en la comarca del Baix Maestrat, extendida a partir de la fundación del Santuario del Socós en la vecina población de Cálig en 1582. De hecho, la estampa del retablo de Vinaròs está inspirada en el grabado de La Mare de Déu del Socors aparecido en la “hoja” de la novena editada en Cálig el 13 de junio de 1744. Esta novena se publicó con motivo de la concesión de cuarenta días de indulgencia por parte del obispo de Tortosa el Dr. Bartolomé Camacho Madueño (1720-1757) por cada día que se rezasen las oraciones.

El panel, de excelente calidad técnica, representa a la Virgen sentada majestuosamente sobre unas nubes con el niño Jesús en brazos, en medio de un resplandeciente cielo de gloria. La Virgen del Socorro alerta con un garrote a un demonio antropomorfo de color verde que saliendo de las llamas amenaza a un niño desnudo que corre hacia su madre arrodillada al otro extremo de la escena. En este cuadro la Virgen se erige como refugio e intercesora de los fieles que acuden a ella. El contorno de los azulejos de los extremos está rematado por una orla de pequeñas hojas -parecidas a las de olivo- que hace las veces de marco. Este tipo de ornamentación se suele datar entre 1800 y 1814, así pues a este retablo le podemos asignar una cronología de la primera mitad del siglo XIX, ya que se trata de un modelo muy popular y mantenido durante bastante tiempo debido a su sencillez de forma y facilidad de ejecución. Composición y despiece: 4 x 3 azulejos cuadrados de 20 cm. de lado. Es una manufactura de la ciudad de Valencia.

 Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Cronología hacia 1920. Fábrica Onda o Valencia. Medidas 60 x 75 cm. Ubicación Capilla Jesús del Gran Poder, Dos Hermanas, Sevilla.


LA VIRGEN DEL SOCORRO Y LA LIBERACIÓN DE UN NIÑO EN PODER DEL DEMONIO.
El interés del tema representado se centra fundamentalmente en la protección de María sobre un niño que escapa del poder del diablo, ya que este retablo muestra una variante iconográfica distinta de Nuestra Señora del Socorro reproducida en el icono primitivo solamente con el Niño Jesús y unos querubines. Se trata de una representación gráfica de la Virgen de Misericordia que enarbola su cetro como arma (en nuestro caso convertido en una porra o bastón) contra el diablo. Su origen arranca de la literatura mística de los siglos XII y XIII y de las leyendas y milagros populares, que propició la confianza en la intercesión de María. En España las Cantigas de Alfonso X el Sabio se hicieron eco de la leyenda del niño que, ante la presencia del demonio, huye a refugiarse junto a la Virgen. En ocasiones no falta la madre que implora a la Virgen como en el caso presente.

La introducción del pequeño se debe a la leyenda del niño “votado al diablo” que gozó de gran popularidad en todos los tiempos y que añadió un elemento nuevo a la más remota del siglo XI, del diablo raptor de niños. En la versión valenciana no se trata de un voto al diablo sino de la maldición de una madre enfurecida contra su hijo: “Así te lleve el demonio”. La Virgen, con el divino Niño en el brazo izquierdo, ahuyenta al demonio levantando contra él el cetro que ha tomado de su Santísimo Hijo (representado en el retablo de Vinaròs como una cachiporra o bastón) y el niño, que aparenta tener unos cuatro años, atemorizado y al mismo tiempo lleno de confianza, se agarra al vestido de la Virgen mientras se dirige hacia su madre que se encuentra arrodillada en el otro extremo de la escena.

Dos grabados populares, uno quizá del siglo XVIII y el otro del XIX, ofrecen cierta relación con el lienzo original que sobre este tema custodiaba el antiguo Convento del Socorro de la ciudad de Valencia, hoy desaparecido, pero con más motivo se relacionan con el argumento del retablo cerámico de Vinaròs, aunque con alguna variante. El primer grabado representa a Nuestra Señora del Socorro, patrona de Benetússer (Valencia), donde vemos una cartela superior con la frase: “Socorro de afligidos” y cuya imagen moderna sustituye a la antigua anterior a 1936. El segundo grabado, que omite la figura de la madre del niño, lleva una inscripción en la parte inferior cuyo texto, interrumpido por un escudo, dice: "Nª. Señora del Socorro en el término de la Villa de Cálig". La antigua imagen que se veneraba en la ermita del Socors de Càlig (Castellón) fue quemada en 1936. Es indudable que, el trasfondo temático es coincidente con la narración de la madre que maldice a su hijo, al cual la Virgen defiende de las garras del diablo. Como se puede comprobar el retablo de azulejos de Vinaròs está “copiado” del grabado de Benetússer. (Ambos grabados son reproducidos por Andrés de Sales Ferri Chulio en Iconografía mariana valentina. Editor José Huguet. Valencia, 1986, pp. 27 y 35)

Grabado de la Virgen del Socorro, patrona de Benetússer. Cronología aproximada de finales del siglo XVIII.


Grabado de Nuestra Señora del Socorro de Càlig. Cronología aproximada del siglo XIX.


LA MARE DE DÉU DEL SOCORS, PATRONA DE CÀLIG.
La Virgen del Socorro es una de las advocaciones de la Virgen María muy extendida en el Baix Maestrat, conocemos la devoción que todavía existe en Càlig, Peñíscola o Vinaròs. La ermita de la Virgen del Socorro (o del Socós) de Càlig está situada a un kilómetro de la población. El primer documento escrito que hace referencia a la advocación mariana de la Virgen del Socorro y a la existencia de una capilla destinada a su culto, localizada en la falda del monte Coll de les Forques de aquel término, está fechado en el año 1582. De la que fue primera ermita se conserva una parte de su construcción en lo que hoy es la cafetería, pues el nuevo santuario se levantó en el último tercio del siglo XVIII, finalizando las obras en 1763. El edificio, de estilo neoclásico con hermosas pilastras rematadas por ornamentos decorativos, recoge en su interior frescos de una gran belleza colorística pintados por Joaquín Oliet en 1826. Su festividad se celebra el 6 de septiembre, el día de La Nostra Senyora del Socors.


IGLESIA PARROQUIAL DE PEÑÍSCOLA DEDICADA A LA VIRGEN DEL SOCORRO.
Aunque la patrona de Peñíscola es la Virgen de Ermitana, su iglesia parroquial está dedicada a Nuestra Señora del Socorro o Mare de Déu del Socors. Está situada en el casco antiguo del peñón de Peñíscola, era de origen medieval (siglo XIII) y perteneciente al tipo de iglesias de reconquista, época de la cual conserva una puerta de tradición románica. En la primera mitad del siglo XV y tras un incendio, fue remodelada y ampliada en estilo gótico, conservando cuatro tramos de la nave los arcos ojivales y la bóveda de crucería. Se hicieron reformas durante el siglo XVIII, cuando se incorporó el presbiterio, el crucero y la capilla de la Comunión. La torre campanario se construyó entre los años 1862-1866, es de sillares y de planta cuadrada, con tres cuerpos separados por líneas de imposta.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Calle del Pilar o de Rafels García, Vinaròs

Autor texto y fotos:
CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, noviembre 2011


Hornacina con el retablo original que existía en la calle del Pilar de Vinaròs, conocida también por calle Rafels García o Arrabal de Càlig. (Foto cortesía A. Gómez Acebes)


CALLE DEL PILAR (CONOCIDA COMO DE RAFELS GARCÍA O ARRABAL DE CÀLIG)
En la calle del Pilar nº 28, de Vinaròs, se encontraba el retablo original de la Virgen del Pilar con el Niño Jesús en brazos, ambos sobre una columna de jaspe de color verde. A sus pies aparece el apóstol Santiago de rodillas vestido de peregrino. En el paisaje del fondo a la derecha puede verse una ciudad, representación de Zaragoza, con un puente que cruza el río Ebro. Era una composición de estilo neoclásico de gran calidad de ejecución, dibujo y colorido.  Época: finales siglo XVIII o inicios del XIX. Fue realizado en las factorías Disdier de Valencia (Reales Fábricas). Autor: por comparación con otros paneles podemos asignar esta obra al pintor Juan Bru Plancha. Manufactura de la fábrica Disdier de Valencia. Cronología de principios siglo XIX (año 1807 c.). El tema de este retablo está tomado de un grabado de la época representando la aparición de la Virgen del Pilar al apóstol Santiago en Zaragoza, junto al río Ebro. Despiece: 6 x 5 azulejos de 20 x 20 y 20 x 7 cm. Se encontraba enmarcado por un bocel amarillo con puntillado naranja, imitando el dorado del marco.

Las nubes de esta composición -en espiral- y algún otro detalle son semejantes al retablo de la Virgen de la Salud de Traiguera, situado en la calle Mayor número 32, de aquella población, firmado por J. Bru. También es similar a la Virgen del plafón de Xàtiva (en colección particular), de la misma época. Igualmente es muy parecido a un plafón de Alcoi (colección particular) de la Virgen del Pilar. Incluso pudo ser copiado de otro retablo de azulejos de la Virgen del Pilar entre Santiago y San Pascual Bailón, procedente del patio de la Real Fábrica, y hoy en la colección de Bancaixa (Castellón).

Del artista Joan Bru i Plancha se sabe que estudió en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Posteriormente estuvo trabajando en las Fábricas Disdier de aquella ciudad, fundadas el año 1778 y convertidas en Reales Fábricas en 1797. De este autor se conocen cuatro plafones de azulejos firmados: el de la Ermita del Remei de Alcanar; el de la Mare de Déu de la Salut en Traiguera; un Sant Onofre en la población de Quart de Poblet; y la Mare de Déu de la Pau en Villar de l'Arquebisbe. Además se le atribuyen veintitrés obras más sin firmar.

Estado de conservación: antes de su reposición se encontraba en regular estado de conservación por la pérdida parcial de los azulejos nº 2 y nº 7 (cara de ángeles) y nº 19 (cara de Santiago). Actualmente ha sido sustituido por una copia, lo que queda del antiguo es propiedad del Ayuntamiento de Vinaròs.


Panel con la Virgen del Pilar entre Santiago y San Pascual Bailón, procedente del patio de la Real Fábrica de Azulejos de Valencia. Colección Bancaixa (Castellón).


Retablo actual de la calle del Pilar en Vinaròs.


PANEL ACTUAL DE LA VIRGEN DEL PILAR
El retablo original ubicado hasta octubre de 1997 en la calle del Pilar nº 28, fue sustituido por otro panel de azulejos, parecido al primitivo pero que no alcanza a ser copia fidedigna. Se trata de un plafón de 6 x 1/2, 3, 1/2 (30 azulejos de 20 x 20 y 20 x 7) colocado en una profunda hornacina con alfeizar, sobre la puerta de entrada a la vivienda.
Composición e iconografía: en el centro de la composición se halla la Virgen del Pilar encima de una esbelta columna de jaspe verde, con el Niño Jesús en su brazo izquierdo y con el derecho sujetándose el manto, rodeada por nubes con cuatro querubines. A sus pies, el apóstol Santiago de rodillas vestido de peregrino con cayado, conchas y sombrero, con una mano sobre el pecho. Al fondo a la derecha (de frente nuestra izquierda) se distingue un paisaje de ciudad, representación de Zaragoza con el puente y el río Ebro. En la parte superior derecha del cuadro se lee MAYORALES 1997. Abajo una cartela de azulejos dice VIRGEN DEL PILAR, AÑO 1994. La cronología pues es del año 1994. Policromía: Azul, verde, rojo, amarillo, marrón. Posiblemente esté realizado en algún taller de Onda.

Calle de la Virgen o Mare de Déu de la Misericòrdia

Autor del texto y fotografías:
CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, octubre de 2011


Hornacina de la Mare de Déu de la Misericòrdia, en la calle de su nombre en Vinaròs.

VIRGEN DE LA MISERICORDIA
Imagen ubicada en la calle de la Virgen, o carrer de La Mare de Déu de la Misericòrdia, número 9, dentro de una hornacina de medio punto cerrada con portezuela cristalera. El retablo de azulejos va acompañado por otra figura de yeso de bulto redondo de la Virgen. El plafón está formado por 6 x 4 azulejos cuadrados de 20 x 20 cm. (24 piezas de ladrillos), algunas baldosas han sido recortadas en su parte superior para adaptarlas a la curvatura de la capilla. Panel devocional realizado en el año 1793, donde la imagen de la Virgen está copiada de un dibujo de los grabadores y orfebres Piñol, de Vinaròs. Es uno de los mejores ejemplos de retablos cerámicos que posee Vinaròs, conservados íntegramente en su emplazamiento original.

Composición e iconografía: Virgen de la Misericordia con el Niño Jesús en brazos sobre pedestal de nubes. La Virgen es representada con pendientes y larga cabellera oscura, con su mano derecha sujeta un ramo de azucenas. Ella y el Niño van cubiertos con un amplio manto bordado desde el cuello hasta los pies. Ciñe su cabeza una corona real cerrada, igual que el Niño, que además porta la bola del mundo en su mano izquierda. En la parte superior de la escena aparece la paloma del Espíritu Santo que desparrama un haz de luz sobre madre e hijo.

A los pies lleva la inscripción: Nª Sª DE LA MISE /RICORDIA DE VINA/ROS AÑO 1793. Policromía: Azul, amarillo, marrón, ocre naranja, negro. Datación del año 1793. Se fabricó en los talleres de la ciudad de Valencia. La imagen se tomó de un grabado del año 1791 cuyo autor era uno de los orfebres locales más importantes, el calcógrafo Antonio Piñol. El retablo de azulejos fue restaurado en 1989 por el Servei de Restauració de la Diputación Provincial de Castellón, gracias a la gestión y aportación económica de la “Associació Cultural Amics de Vinaròs” y de la viuda de Llorenç Adell, Dª Pilar Salvador Tena, propietaria de la casa.

La Virgen de la Misericordia es la patrona de Vinaròs, que se venera en el ermitorio de la población. El origen del nombre de dicha calle proviene del antiguo camino que, saliendo de la muralla por un “portell” o “portilló” (que era una entrada o salida de menor importancia) llevaba al ermitorio de la Misericordia. Se le conocía como Camí de la Mare de Déu, ya desde el siglo XVII, y en sus orígenes era un estrecho camino de tierra rodeado de campos de labranza.


 Capilla con hornacina de la Virgen de la Misericordia, Vinaròs.

OTRO POSIBLE AUTOR
El español José Ochando, de Almazora, se formó en la Real Fábrica de Loza y Porcelana de Alcora, manufactura real creada en 1727 en Alcora por el Conde de Aranda, como dibujante y maestro de talla, permaneciendo en la fábrica entre 1727 y 1751, su formación se debió al técnico marsellés José Olerys, contratado en 1726 el cual permaneció en la empresa hasta 1737. La escultura barroca se introdujo a partir de 1742 bajo la dirección de Julián López y de José Ochando, con rocallas, cornucopias, estatuas o piezas de animales en forma de salseras o soperas llamadas “fauna”. A su vez Ochando también impartía  clases formativas.

Entre los maestros locales destacaron, además el citado José Ochando, (1746-51) que fue escultor y maestro principal, del que se conocen algunas fórmulas sobre porcelana del año 1749, así se conserva el documento “Recetas de los colores que se usan en mi fábrica de Loza de Alcora” de 1749, firmadas por Olerys, Jacinto Causada, Julián López y José Ochando.
Existe un producción llamada serie de influencia de Rouen, que se distingue del Bérain por una cenefa de encaje grueso en monocromo azul o policroma, que se asocia a la decoración de los Lambrequines, su invención se debe a los maestros Julián López y José Ochando, en 1749.

Las “fabriquetes” imitadores y competidores de la Real Fábrica de Loza de Alcora. La imitación empezó pronto en otros centros alejados, ya que José Causada marchó a Talavera de la Reina en 1743 y miembros de la familia Nebot se documentan en Toledo. En 1755, José Ochando fue detenido en Utiel por llevar dibujos y notas en su camino hacia Cantabria para trabajar en la fábrica de Juan Fernández de Isla. Pedro Garcés en 1746 pretendió fundar una fábrica en Valldecrist y según parece se apropió de moldes y materiales, por lo que sufrió proceso por ello, resultando absuelto.

El 17 de febrero de 1792, el gremio de labradores de Vinaròs encarga mejorar su altar al prestigioso escultor José Ochando y hacer una imagen de San Antonio de yeso (guix), toda una novedad en aquel tiempo. Este escultor debió ser hijo del Ochando -de Almazora- que fue maestro de dibujo en la fábrica de Alcora, pero además existía otra rama de los Ochando que eran de La Sénia (Tarragona). También es posible que estos azulejos no sean de la mano de Ochando pero sí sean una copia de un gravado con la misma imagen de la Virgen de la Misericordia de finales del ochocientos y de una plaqueta de cerámica devocional con idéntica imagen, y que seguramente esas sí serían dos obras del escultor José Ochando (el de la Real Fábrica de Loza y Porcelana de Alcora).

La capilla de azulejos de la Misericordia que está en la calle de la Virgen, es una de la más antiguas (del año 1793) y valiosa de la ciudad, ya que es la única que representa una imagen propia de una devoción local. Según el profesor -ya jubilado- D. Juan Redó, es casi seguro que los azulejos que componen el retablo de la Virgen de la Misericordia son de Alcora, los cuales están dibujados y pintados por José Ochando (el profesor de dibujo de la fábrica del Conde de Aranda). La propietaria de la vivienda juntamente con la Asociación Cultural Amics de Vinaròs, hicieron restaurar este antiguo plafón por el Servicio de Restauración de la Diputación Provincial de Castellón. El retablo debió ser desmontado durante la Guerra Civil y repuesto posteriormente.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Panel de la calle San Cayetano, Vinaròs

Vinaròs, Panel de San Cayetano. Original de 1880-90, copia del año 2001.    

CALLE DE SAN CAYETANO (VINARÒS)
La fotografía corresponde al retablo de azulejos situado en la calle de San Cayetano en Vinaròs, y donde se representa al santo italiano homónimo (1480-1547) con el mar de fondo y unas cuantas barcas a su alrededor. Aunque en su biografía no aparece ningún dato propio que tenga relación con el mar, ni con los navegantes o los marineros, por lo que el tema marítimo del cuadro habrá sido debido a un convencionalismo del autor de la estampa. Se trata de un cuadro devocional del año 2001, formado por un conjunto de 4 x 3 azulejos cuadrados policromos, o sea doce piezas de 20 x 20 cm. de lado. Rodeado por un bocel (moldura convexa) de fondo amarillo y con doble filete naranja. Despiece impar y regular. Policromía: azul, amarillo, naranja, violáceo, marrón y negro.

Composición e iconografía: Situado en una hornacina, los azulejos se hallan sujetos directamente sobre la pared. Se trata de una excelente reproducción del antiguo retablo del año 1880-1890, realizada por la artista pintora Dª Lola Torres durante el año 2001 y gracias a la campaña de recuperación de retablos cerámicos llevada a cabo por la Fundación Blasco de Alagón. La figura de San Cayetano con los brazos extendidos y mirando al cielo. Lleva vestimenta o hábito marrón oscuro y un collar y medallón dorados, con las iniciales IHS (Jesucristo). Un halo luminoso rodea su cabeza. A sus pies aparece el cetro y la corona. El santo está situado sobre una loma, a un tercio el horizonte marino en el cual aparecen dos barcas a lo lejos a la izquierda y una de pesca más cercana a la derecha (todas de vela). Debajo de la imagen aparece la inscripción SAN CAYETANO.


Imagen antigua original de la hornacina de azulejos situada en la calle de San Cayetano en Vinaròs. Cerámica fabricada en la ciudad de Onda, entre los años 1880-1890.

UN POCO DE HISTORIA
San Cayetano nació en Vicenza el año 1480 y murió en Nápoles en 1547. Estudió derecho en Padua y, después de recibida la ordenación sacerdotal, en 1524 instituyó en Roma la sociedad de clérigos regulares llamada Congregación de los Teatinos (Orden Teatina de Clérigos Regulares). Con el fin de promover el apostolado y la renovación espiritual del clero, sus otros objetivos eran el cuidado de los enfermos y el uso frecuente de los Sacramentos. Esta sociedad religiosa se propagó luego por el territorio de Venecia y el reino de Nápoles. Cayetano se quedó predicando en Nápoles y en ocasiones tuvo que enfrentarse con laicos y religiosos que predicaban el calvinismo, el luteranismo y otras herejías. También fundó los "Montes de Piedad", establecimientos de crédito y préstamos, para liberar de la miseria a los pobres. En sus últimos años de vida abrió hospicios para ancianos y fundó hospitales. Fue canonizado en 1671 por el papa Clemente X. La devoción a San Cayetano, se difunde en todo el reino de España principalmente a partir del primer cuarto del siglo XVII, con la llegada de un prelado de la curia romana (Monseñor Adam Makowski) a la corte de Felipe IV, quien promoverá la primera fundación teatina en Madrid durante 1629. La devoción específica al santo, llega a Vinaròs a través de las estrechas relaciones comerciales establecidas entre el puerto vinarocense y el de  Nápoles, consecuencia de la intensa actividad comercial que hubo aquellos años con Italia.


Detalle del cuadro de San Cayetano, recuperado del original de los años 1880-1890.












martes, 15 de noviembre de 2011

Retablo de la calle Santa Ana (Vinaròs)

Panel original de azulejos de la calle Santa Ana (año 1803) que estuvo en su lugar de origen hasta 1998.

RETABLO DE SANTA ANA (VINARÒS)
Ubicado hasta principios del año 1998 en la calle de Santa Ana, nº 12. El original desapareció, siendo sustituido por el actual, una copia del anterior pero de ejecución muy tosca. El antiguo se encontraba colocado verticalmente en una hornacina rectangular sobre la fachada de la vivienda. Despiece: plafón de 4 x 3  (12 azulejos cuadrados) de 20 x 20 cm. de lado.
Composición e iconografía: Imagen de Santa Ana, madre de la Virgen María, vestida con túnica, capa y una toca sobre la cabeza, acompaña a María niña sujetándola del brazo con su mano derecha, ésta viste una sencilla túnica y una capa. Lleva un libro en la mano izquierda (según la iconografía tradicional Santa Ana enseñó a leer a la Virgen). En el ángulo superior izquierdo la paloma (el Espíritu Santo) ilumina las figuras. A los pies aparece la inscripción AÑO S. ANA 1803.
En la representación actual, el perímetro del cuadro lo forman un listón de color naranja con orla de hojas de olivo en espiga de color verdoso (este tipo de orla se empezó a utilizar a principios del XIX), rematado por una cenefa perimetral de cerámica con resalte ondulado de color verde. Policromía de la escena: colores azul, verde, amarillo, naranja, ocre, rojo.
El modelo está tomado de una estampa de la época que guarda similitud con el dibujo de los Gozos a Santa Ana del Convento de las Carmelitas Observantes de Valencia. El plafón original fue fabricado en las factorías Disdier de Valencia, el año 1803, el actual (el nuevo) se halla ubicado en el mismo lugar que el anterior, y debió ser realizado en algún taller de Onda hacia 1997. A finales del siglo XVIII, Marcos Antonio Disdier adquirió un conjunto de fábricas valencianas de cerámica de serie, creando las llamadas Reales Fábricas de Azulejos. Disdier fue autorizado en 1795 a utilizar la denominación de “Real Fábrica”, y la hizo extensiva a todos los locales que poseía. Estas instalaciones se convirtieron en la más importante factoría de cerámica de la ciudad de Valencia hasta el primer cuarto del siglo XIX.

HISTORIA DE LA CALLE DE SANTA ANA
A partir del siglo XVI, con el paulatino aumento de la población, en los extramuros del primitivo núcleo urbano crecieron arrabales de forma constante hasta el siglo XVII. Uno de ellos fue el arrabal de Santa Ana, donde se había establecido el gremio de los Tejedores y que daría nombre a la calle pues Santa Ana era su patrona.
La cofradía de los Tejedores fue fundada en el año 1579, aunque según la documentación ya existía el gremio desde unos años antes. Poseían altar en la iglesia Arciprestal, todavía existente, con el zócalo revestido de azulejos del siglo XVIII fabricados en Valencia, de estilo Rococó (periodo de la rocalla) y con dos recuadros centrales representando instrumentos propios del oficio de tejedor de aquella época (una devanadera y un telar).

Vinaròs, retablo actual de Santa Ana, copia del original fabricado en Valencia


Retablo de Santa Ana, Valencia, siglo XVIII

lunes, 14 de noviembre de 2011

Retablo de San Miguel Arcángel en Vinaròs

Autor del texto y fotos:
CARLOS CATALÁN FONT
Vinaròs, octubre 2011


Retablo de San Miguel Arcángel en Vinaròs.


RETABLO DE SAN MIGUEL
Situado en la calle de San Miguel nº 8 de Vinaròs, sobre el portal de la casa que hay enfrente de la calle Santa Mónica y protegido por una pequeña hornacina. Antiguamente toda esta zona formaba parte de un barrio con estrechas e irregulares callejuelas las cuales conformaban uno de los arrabales (ravals) de la Villa cuando ésta tuvo un crecimiento tentacular a través de los principales ejes camineros. Este raval se fue incorporando al entramado urbano a partir del último cuarto del siglo XVIII.

El retablo devocional está compuesto por un plafón rectangular de 3 x 3 azulejos, de los cuales los tres centrales perpendiculares son cuadrados de 20 x 20 cm. de lado, y los seis de los lados izquierdo y derecho miden 20 x 15 cm. de lado, aproximadamente. Se halla ubicado en una hornacina con tejadillo semicircular. Su perímetro acaba con el dibujo de un listón que imita un marco de madera, el cual a modo de orla, rodea el cuadro dibujando un filete de color amarillo y naranja para conseguir brillos y sombras.

La composición muestra a San Miguel con grandes alas, vestido con indumentaria militar como la de los soldados romanos: coraza con peto, espaldar y una capa o clámide; calzado con borceguíes y armado con una espada alzada en la mano derecha con la intención de golpear al demonio que aparece abatido en el suelo rodeado de llamas y humo. A los pies de la estampa se puede leer la inscripción SN. MIGUEL ARCANGEL.

La imagen sigue el estereotipo generalizado de los grabados que se utilizaban para representa a San Miguel desde el siglo XVII. Policromía colores azul, verde, rosa, marrón, rojo y amarillo. El presente se supone que es manufactura de Onda y su datación posiblemente del primer cuarto del siglo XX. Advocación: es un ángel que nos defiende de los males en general y del demonio en particular, y junto a San Cristóbal, también se considera el protector de la salud. Fue un santo de fuerte arraigo en la población de Vinaròs desde antiguo.

Una anécdota referente a los paneles cerámicos de "les capelletes de carrer" Se trata de la dedicada a Santa Mónica y a esta de San Miguel. Cada una de ellas esta situada en las calles dedicadas a esos santos. Dichos paneles no sufrieron ningún desperfecto con motivo de la guerra civil del 36 y según me relata Juana Mariano Fontanet (dicha señora fue durante muchos años la cocinera del colegio público Ntra. Sra. de la Misericordia), la cual ha residido casi toda su vida en la calle Santa Mónica, al lado mismo de la casa donde está la capilla de la santa, que su padre, al inicio de la guerra, blanqueo con cal las dos capillitas (la de Santa Mónica y la de San Miguel) y éstas quedaron totalmente ocultas, pasando inadvertidas y se pudieron salvar de la destrucción de la guerra. Aunque existen otras capillas de la ciudad que también se libraron de la barbarie por motivos diferentes. (Salvador Oliver Foix, 4-noviembre-2011)


ICONOGRAFÍA
San Miguel es el Príncipe de los ángeles fieles al Señor y la Biblia lo nombra tres veces. Igual que a Gabriel y Rafael se le apellida Arcángel en un sentido puramente genérico (más que simple ángel). Defensor del pueblo de Israel en la Antigua Ley y protector de la Iglesia en el Nuevo Testamento. Príncipe de los ejércitos celestiales, guerrero victorioso en las luchas cósmicas contra Satanás -el espíritu rebelde, el soberbio Ángel de la luz-, donde cada uno manda un ejército de ángeles. En la batalla vence Miguel y el Dragón de las tinieblas es sepultado en los infiernos.

De esta visión se derivan las imágenes medievales del guerrero de alas brillantes con cincelada coraza y una capa sobre los hombros, al que no le falta la espada o lanza para destruir al dragón-demonio, el cual yace vencido a sus pies. También la devoción popular le considera como pesador de las almas, y así le vemos en curiosas miniaturas de la Edad Media, con la balanza de la justicia divina en las manos rescatando del infierno las almas de los fieles, pues según la antigua tradición, San Miguel tomará parte en el Juicio Final.

Las imágenes de los tres Arcángeles contienen una iconografía característica según la misión asignada a cada cual. Así pues, al arcángel San Miguel se le representa como un ángel con vestimenta de general romano, con escudo y espada (o lanza) en sus manos, y una actitud amenazando y pisando a un demonio o dragón, que se encuentra postrado a sus pies. Hoy día el Arcángel San Miguel se mantiene fiel a su misión de patrono de la Iglesia. Príncipe de los ángeles fieles al Señor, en la Sagrada Escritura aparece en el Libro de Daniel, en la Epístola del Apóstol Judas y en el Apocalipsis. La humildad y la fidelidad procuraron a San Miguel una gloria eterna, y el orgullo precipitó a Lucifer y sus cómplices hacia los abismos infernales.

Es el Jefe de los Ejércitos de Dios en las religiones judía, islámica y cristiana (Iglesias católica, ortodoxa, copta y anglicana). Es patrono de los artistas; personal de emergencia médica; radiólogos; oficiales de policía; fuerzas de seguridad; guardias municipales; soldados; paracaidistas; marineros; enfermos; personas en trance de muerte; esgrima; verduleros; tenderos; panaderos; fabricantes de sombreros; caballeros; fabricantes de espadas. Además de protector contra los peligros del mar y en las batallas. Francia lo eligió como ángel tutor, Luis IX creó en su honor la Orden de San Miguel y Rusia también lo tuvo como patrón. La fiesta de San Miguel se celebra el 29 de septiembre.



Retablo de azulejos representando a San Miguel Arcángel como protector de la ciudad, en una calle de Forcall (Castellón).



Paneles de azulejos de San Sebastián (Vinaròs)

Autor texto y fotos:
CARLOS CATALAN FONT
Vinaròs, 04 de noviembre de 2011


Retablo de Sant Sebastià, Vinaròs, calle Sant Joan nº 3.


PANEL DEL MARTIRIO DE SAN SEBASTIÁN (VINARÒS)
Retablo urbano devocional de cerámica con la figura de San Sebastián mártir, que está colocado sobre la fachada de la casa número 3, en la calle San Juan de Vinaròs. En el siglo XVI esta calle era conocida como carrer del Alfac y aquí se encontraba la primera casa del Consell y junto a ella el primitivo Horno de la población. Parece ser que en dicha calle también se edificó el primer templo cristiano en el siglo XIII. Conserva una curiosa ventana renacentista originaria de la antigua Aula de Gramática establecida en el siglo XVI. Tras el derribo de la antigua casa el plafón de San Sebastián fue respetado por su propietario quien lo situó en la fachada de la nueva vivienda, sobre la puerta de entrada. Este panel cerámico data de entre 1760 y 1770, y según la tradición siempre ha estado colocado sobre esta misma casa.
La escena del martirio se ubica sobre una verde loma con un gran tronco de árbol en primer término, donde está atado el santo, tras este paisaje aparece el mar como fondo, con unos barcos navegando en la línea del horizonte. A la derecha del cuadro hay una casa junto a una torre defensiva, que podrían representar a la Villa. San Sebastián es uno de los patrones de Vinaròs y aparece como tal documentado desde el siglo XV junto a San Roque, San Fabián y San Jaime, todos ellos santos protectores contra las epidemias de peste.

Detalle del retablo con la leyenda del milagro.

La composición del mural está formada por doce azulejos policromos (4 x 3) de los cuales los nueve primeros son cuadrados de 21 x 21 cm. y los tres últimos son rectángulos de 21 x 11 cm., cuyas características de estilo y composición corresponden al siglo XVIII, pudiéndose datar aproximadamente entre 1760 y 1780. Está fabricado en Valencia capital. El modelo procede de una estampa xilográfica del repertorio de la imprenta Laborda de Valencia, tanto la figura principal como las armas de la izquierda y el ángel que porta los símbolos glorificadores (corona de laurel y palma).
Muestra a San Sebastián atado al árbol, con saetas clavadas en el brazo, pecho y pierna. Arriba, a la izquierda, un ángel lo corona con laurel. A sus pies vemos un escudo, que se apoya sobre un yelmo y un estandarte, con la inscripción siguiente: LA IMAGEN / DE ESTE SANTO QUE / SE VENERA EN LA HERMITA EN / ESTA VILLA / SEGUN TRADI/ SION SE HIZO EN / ESTA CASA POR / MANOS DE ANGEL / EN TRAGE DE / PEREGRINO, que hace referencia a la leyenda de la autoría de la imagen de San Sebastián, que según la tradición popular, en el año de 1416, esculpieron tres peregrinos que llegaron a Vinaròs, los cuales tras ser hospedados en aquella casa y obsequiados por los vecinos con una hogaza de pan y una jarra de vino, recompensaron a sus benefactores con una imagen tallada de San Sebastián. Esperando los vecinos a la puerta, al cabo de tres días encontraron la estancia vacía, con la comida intacta y la imagen del Santo realizada. En memoria de dicha tradición, se colocó el plafón que podemos contemplar actualmente.


Panel con San Sebastián. Originalmente en la calle San Cristóbal de Vinaròs (colección privada)


SAN SEBASTIÁN
PANEL DE AZULEJOS (COLECCIÓN PRIVADA) 1880-1890.
Representación de San Sebastián no demasiado común, ya que se dibuja como una persona bastante mayor y con una visible calvicie, tampoco se distingue ninguna flecha clavada en su cuerpo, por lo que respecta a la posición del santo atado a un tronco de árbol (una encina) y el paisaje de relleno sí cumple con los estándares a los que estamos más acostumbrados a ver. Para distinguirlo como una imagen sagrada solamente lleva la aureola luminosa detrás de su cabeza, por lo demás parece tratarse de un personaje vulgar.
Estampa enmarcada mediante un bocel sombreado que da sensación de un marco de madera. El listón superior y de la izquierda con marrón anaranjado y dos trazos rectilíneos de negro manganeso, mientras que los otros dos listones, derecha y abajo, supuestamente receptores de la luz, mantienen un raspado de dos delgadas líneas blancas paralelas, que sugiere el brillo del oro que decoraría el marco de  madera recreado.
El paisaje: La representación del paisaje es muy similar a la de otros paneles de santos de la misma fábrica, se puede decir que todos los de este tipo han salido de los mismos talleres y toman un patrón o modelo estándar (igual que la moldura del marco) siguiendo el uso común de una fórmula paisajística con tres planos diferenciados; el primero una zona a contraluz con montones de tierra y hierbajos de intenso color marrón negruzco; el segundo plano en tonos más claros ocres y amarillos con la sombra del santo proyectada sobre el suelo y detrás una hilera de hierba -a modo de línea del horizonte- y la silueta de dos árboles pintados en diferentes tonalidades de verde; y el tercero con unas montañas lejanas en color violáceo muy tenues. La delicadeza de las montañas se obtiene mediante una aguada de manganeso.
En la parte superior del cielo unas suaves pinceladas difuminadas de azul celeste claro sirven para dar profundidad espacial al cuadro. El dibujo es de una buena calidad, los herbajes del primer y segundo término son característicos del taller que pintó estos retablos. Existe un propósito de iluminación verosímil manifestado por una leve sombra proyectada por el cuerpo del santo hacia la derecha de la composición. A pesar de ello la imagen resulta rígida y convencional; el trazo sigue un mismo patrón de fabricación en serie de estos pequeños retablos devocionales, con una indefinición estilística propia del eclecticismo vigente en el periodo en que fueron realizados (años 1880-1890 c.). En la uniformidad de estas pinturas solamente se individualizan los símbolos que identifican al santo o santa correspondiente.
Época/cronología: último cuarto del siglo XIX. Fabricado en talleres de la ciudad de Valencia. Medidas de los azulejos: dos de 20 x 20 cm. y cuatro de 20 x 10 cm. Medida total del panel: 40 x 40 cm. (dos azulejos enteros en el centro y cuatro medios azulejos en los costados). Técnica: pintura sobre fondo estannífero liso y decoración con estarcido, raspados, esponja para carnaciones. Colores: amarillo, marrón anaranjado, marrón oscuro, negro de manganeso, verde oliva, azul celeste, azul ultramar y rojo, con tonos claros y oscuros.